7 ERRORES QUE ESTÁS COMETIENDO (O NO) PORQUE YO LOS HICE TODOS Y CÓMO SOLUCIONARLOS

1. Pensar, pensar y pensar sin actuar.

Ahora mismo puede que ya te hayas visto más de 10 vídeos de como descubrir tu propósito, tus talentos o tu pasión. O de como emprender o a qué podrías dedicarte para ganar dinero y salir de donde estás. Pero seguramente sigas igual que al principio, sin saber hacia donde ir.

Acumular información como un poseído no te va a dar la solución.

Como decía Picasso:

“Que la inspiración me pille trabajando”

¿De verdad crees que un curso por completo, por elaborado o por mágico que sea te va a decir : “Tú, haz esto que vas a triunfar seguro”?

No señores, no funciona así.

Decide, actúa (rápido y valiente), corrige y mejora. Este es el único camino hacia el éxito.

«En la acción y no en la reflexión encontrarás tu camino»

2. Pensar que tienes que dar con la clave. Querer acertar, querer tener el control de todo.

Más de lo mismo pero con una diferencia. Mata al perfeccionista que llevas dentro. Asume que no puedes tener el control de todo.

Si te paralizas por miedo a fallar vas a volver al punto anterior, te vas a bloquear y vas a dejar de tomar las decisiones que pueden cambiar tu vida. 

Nunca vas a tener la certeza de que va a funcionar. Puedes estar planificando 10 años un combate si quieres, pero en el momento que te subas al ring te pueden dar un golpe y dejarte noqueado en un segundo, por mucho plan que tengas hecho.

Falla rápido y barato. Quédate con esto y aplícalo, de ahora en adelante ya no existen los errores o fracasos, solo existe el aprendizaje continuo.

3. Probar por probar.

“Es que ya he probado de todo y no me ha funcionado”. 

Puede que no hayas dado con la clave todavía y es completamente normal. Pero tampoco pruebes por probar o te pasarás toda la vida en ello.

Mira hacia adentro, conócete, haz introspección o como tú lo quieras llamar. 

¿Qué se te da bien de forma natural? ¿Qué te gustaba hacer de niño? ¿En qué cosas crees que serías bueno o buena si te lo propusieras de verdad? ¿Qué te llama la atención?

Estas son algunas de las preguntas que debes hacerte antes de empezar a probar cualquier cosa.

4. Buscar oportunidades de oro para hacerte rico de la noche a la mañana. Ir saltando de idea en idea.

No existe el camino rápido o por lo menos yo no lo conozco. Puede que te salga bien a la primera, sí, puede que consigas rápidamente tus objetivos, sí, pero no te vas a hacer de oro en 30, 60 ni 90 días.

Cuando caes en el síndrome del objeto brillante nunca llegas a implementar nada el tiempo suficiente para que funcione.

Cuando empiezas con algo, surge una nueva oportunidad, algo que parece ser mejor y cambias de rumbo. Dos meses después más de lo mismo, alguien te ofrece algo nuevo y vuelves a cambiar.

Si fuera fácil hacerte rico de la noche a la mañana ¿No crees que todo el mundo lo haría? Piénsalo un momento por favor.

No hay nada que te vaya a hacer rico de la noche a la mañana, aunque si que hay quien te vende eso (me gustaría a mi ver sus cuentas bancarias).

«O eliges un camino que te apasione y le dedicas tiempo y constancia o estarás dando saltos de idea a idea cada dos o tres meses»

5. No invertir en ti.

Invertimos en todo excepto en nosotros mismos. La sociedad actual nos invita a un consumismo exagerado de cosas materiales que ya te adelanto que no te van a dar la felicidad.

«Venimos al mundo sin nada y nos vamos de él sin nada»

A muchas personas les cuesta invertir en formación pero no pagar a plazos el último modelo de Iphone que ha salido al mercado. 

Lo que no puedo entender es como hay gente que le da más valor a un objeto que a crecer personal y profesionalmente.

«El valor que le pones a las cosas es el que realmente vale para ti»

Vas a tener que aprender nuevas habilidades, vas a tener que pasar por encima de tus miedos, vas a tener que aprender a gestionar tus emociones y a calmar la mente cuando lo necesites. 

Es más, pensar que lo puedes hacer solo también es un gran error.

¿Qué haces cuando estás enfermo? Vas al médico (se que algunas veces te automedicas pero no deberías) ¿Y cuando tienes un problema legal? Llamas a tu abogado ¿No?

¿Entonces por qué no haces lo mismo cuando quieres reinventarte profesionalmente o emprender un negocio?

Existe tantísima información en Internet y tan difusa que si no pides ayuda puede que te pases años dando palos de ciego, te lo digo por experiencia.

Si no me crees pregúntale a cualquiera que tenga éxito en cualquier ámbito, estoy 100% seguro que te dirá que así es y que tiene un mentor, alguien que ya ha conseguido lo que tu quieres, que va dos pasos por encima de ti y que te puede ayudar y aconsejar cuando te pierdas o no sepas que hacer.

6. No diferenciar un coach de un mentor.

¿Quieres desbloquear algo que no está bien en ti? ¿Quieres ganar en autoestima? ¿Quieres eliminar creencias limitantes? ¿Quieres conseguir un objetivo muy concreto y personal? 

Un coach puede hacerte sacar lo mejor de ti y ayudarte en el proceso con preguntas para que tú mismo descubras todo el poder que tienes dentro.

En cambio un mentor es una persona que ha pasado por donde tú quieres andar. Que se ha enfrentado a los mismos miedos y los ha superado. Que se ha encontrado con mil y un problemas por el camino y les ha hecho frente. 

«Un mentor te va a acortar el camino hacia donde quieres llegar»

Ojo, no un mentor cualquiera si no el que haya conseguido eso que tu quieres alcanzar. Es la persona encargada de darte directrices, de hacerte mover el culo y de acompañarte cuando te caigas para que ahorres tiempo y dinero mientras avanzas a pasos de gigante.

7. Pensar que tu empleo por cuenta ajena te da seguridad.

Otro de los grandes errores que yo cometí. «Si tengo un sueldo ¿para que voy a cambiar?»

Esa comodidad insana que hace que no hagas lo suficiente porque sabes que siempre vas a tener ahí ese sueldo, o eso crees tú.

Venimos de una crisis hace unos años en donde miles y miles de personas se quedaron sin trabajo y de eso no hace tanto. Ahora con el covid-19 más de lo mismo. Unas 150.000 empresas cerraron durante la pandemia con sus respectivos despidos.

Y no solo eso, quédate con estas dos palabras, GLOBALIZACIÓN Y ROBOTIZACIÓN. 

Más de 700 empleos desaparecerán en los próximos años como consecuencia de las nuevas tecnologías y la robótica, las grandes multinacionales van a ahorrar muchísimo en mano de obra y, además, cualquier tarea que pueda hacer alguien más barato que tú también lo hará, aunque esté en la otra parte del mundo.

La nueva era del conocimiento y la digitalización han venido para quedarse y van a cambiar el panorama laboral tal como lo conoces, es más ya lo está haciendo. Así que o te subes al carro y aprendes a aprovecharte de ello o no te sorprendas si eres despedido en las próximas semanas, meses o años.

Antes de terminar he de decirte que no solo cometí estos errores, cometí muchos más, pero por el camino me enseñaron (y aprendí) a no verlo como fracasos sino como aprendizajes y eso es lo que cuenta. Si no vuelves a repetir el error dos veces es que lo estás haciendo bien, si te pasa una y otra vez lo mismo significa que algo tienes que aprender.

Si no sabes que camino tomar o como empezar a crear un futuro a tu medida, te invito a un café para que me cuentes, como lo harían dos amigos, en que punto estás y que problema tienes. Estaré encantado de ayudarte ¿Te vienes?

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